Grandes
plantas de cogeneración instaladas en centros de procesadores de
gas, refinerías petroleras o plantas químicas son las apuestas de
futuro en los sistemas de cogeneración de energía que sustituirán
a los equipos actuales aprovechando todos los combustibles residuales
tanto de los líquidos como los sólidos dependiendo del proceso
productivo que se esté llevando a cabo en cada industria.
Mejorar
la eficiencia de cada uno de los procesos productivos aprovechando
estos excedentes aporta muchas ventajas en cuanto a la rentabilidad
de los procesos de la industria optimizando la generación de vapor
que derivará en energía térmica y la energía eléctrica,
imprescindibles ambas en la industria en la que se instale el sistema
de cogeneración en concreto, con ello se garantiza el máximo
aprovechamiento de las energías generadas.
Habitualmente
se adquiere la energía primaria necesaria para el funcionamiento de
los sistemas e instalaciones de cogeneración de Gruppo AB a grandes empresas distribuidoras y a
partir de aquí, los sistemas de cogeneración producen energía
eléctria y energía térmica según las necesidades del ciclo
productivo de la industria. Se produce la energía térmica a partir
de combustibles fósiles o de otro tipo en hornos, secaderos o
calderas.
Habitualmente
los sistemas de cogeneración disponen de un motor térmico que se
une a un generador eléctrico y la unión de ambos producirá la
energía eléctrica demandada por el proceso productivo de la
industria donde se encuentra el sistema de cogeneración. El resto de
energía se convierte en calor mediante las calderas de recuperación,
ese calor producido podrá ser utilizado en su totalidad por la
propia industria. Dependiendo del tipo de motor, se alcanzarán
rendimientos que pueden rondar entre el 70% y el 95%.
Con
los sistemas de cogeneración se consiguen reducir las pérdidas de
energía durante su distribución y el ahorro en combustible a la
hora de la producción con el consecuente beneficio al medio
ambiente.