Anillos de diamantes para compromiso


Los anillos de compromiso son joyas especiales hechas para sellar una promesa de unión. La mayoría llevan diamantes, pero todas tienen un valor importante, bien por el coste de sus materiales o bien por su diseño o simplemente por su valor sentimental. ¿ quieres saber y ver más sobre ellos?
Los anillos de compromiso son de momento sólo fortuna para las mujeres, aunque no son un paso obligatorio para un compromiso, son quizás los regalos más importantes que les pueden hacer sus novios. Simbolizan un próximo matrimonio y un futuro de amor y a veces va acompañado, para los más tradicionales, de una fiesta de pedida.
Cómo son los anillos de compromiso
No hay un protocolo estricto al respecto; la costumbre es que sean sortijas de oro y diamantes y , a poder ser, más llamativos que los de boda. El oro suele ser o blanco o amarillo, (raramente rosa), y los diamantes, blancos. Hay joyerías que también los diseñan en platino.
El diseño más típico es el de solitario o piedra engarzada al aro del anillo de compromiso. Se suele preferir en los últimos tiempos que este sea de oro blanco y de cuantos más quilates mejor. Otra opción clásica es una alianza con mismo brillante donde se sustituye la pieza única y saliente por hileras de varios más pequeños incrustados.
Por otro lado, en función de la joyería que suela tener la futura esposa, el anillo puede ser simplemente especial y más caro de lo que ella suela llevar.
Significado del anillo de diamantes para compromiso El alto valor de la joya ( que hoy en día también puede ser una pulsera o pendientes) significa desde la Edad media que el pretendiente tiene férrea intención de llevar a cabo el enlace con la dama. Es la muestra de un pre-contrato. De hecho, el primer anillo de plata de este tipo conocido era de hierro y ya llevaba un diamante. Se lo regaló Maximiliano de Austria a María de Burgundy.
Este anillo con diamantes se pone en el dedo anular y según el país se lleva en una mano u otra. Se pone en este dedo porque en él hay una vena que va al corazón. La piedra elegida tampoco es casual, sino que es recordatorio de amor y pureza y de lo indestructible como el cristal en cuestión. De hecho el origen etimológico del diamante, ‘adamas’, lo reafirma: en latín significa ‘invencible‘.
En España y países latinoamericanos se lleva en la mano izquierda, sin embargo en Cataluña se lleva en la derecha y en otros lugares como en Alemania pasa a la diestra una vez que la boda se ha realizado.

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